Jun 12, 2017

Las Chicas del Cable: 1928-2017


Lo innecesario e inapropiado de realizar una presentación de ‘Las Chicas del Cable’ es indiscutible. La lucha por la independencia de las mujeres, el sufragio femenino y su correspondiente represión, la pluralidad de opciones en el amor, el maltrato y la autoridad masculina frente al papel cosificado de ellas, retumban con cierta fuerza en la primera serie española original de Netflix. Pero, ¿en qué difiere de la actualidad?

“No soy ninguno de tus soldados”, Carlota

Sufrir la ya cuestionada ansiedad fálica freudiana no es una opción para Carlota (Ana Fernández), señorita de buena familia con aspiraciones reales a la autosuficiencia. Ni un padre manipulador y retrógrado, cuál Acrisio rey de Argos, ni la insistencia social hacia el matrimonio entorpecen el descubrimiento de su sexualidad y la persecución de sus ideales mediante el sufragismo. La doctrina cristiana conforma el aura de la sociedad española de 1928, donde las relaciones lésbicas están condenadas. Pero para Carlota y sobre todo para Sara, hombre atrapado en un cuerpo de mujer que colabora de forma activa en charlas sufragistas, las imposiciones sociales son sólo ruido.

En la actualidad la represión a la comunidad LGTB es verídica. En Arabia Saudí, Siria, Iraq, Irán, Afganistán o Sudán la consecuencia inevitable es la pena de muerte. Todos países escasos en derechos sociales, excepto Rusia. En la gran potencia europea ser homosexual no está exento de una multa. La antigua Unión Soviética ha aprobado leyes contra la publicidad homosexual. En total, las relaciones lésbicas están legalmente perseguida en 45 países.

El problema sin nombre, que analizó Betty Friedan para representar el vacío femenino ante la falta de implicación laboral y la implantación de una existencia reducida al marco del hogar, comienza a impregnar la vida de Angelines (Maggie Civantos). Con el ascenso de su esposo, ella no necesita trabajar. Desubicada, se dispone a dejar su empleo, ya que para una mujer femenina la familia es lo primero. Cuando descubre las múltiples infidelidades de Mario (Sergio Mur), y a pesar de recibir una paliza por dos intentos de abandono y de la pérdida de su hija como consecuencia de uno de ellos, permanece al lado de su esposo. Ninguna ley la respalda, tiene casi el mismo valor que una propiedad. En el Art. 154 de la Promulgación del Código Civil de 1889, “el padre, y en su defecto la madre, tienen potestad sobre sus hijos legítimos no emancipados”. Prevaleciendo la autoridad de Mario frente a la de la telefonista.

La violencia de género no se ha erradicado. Entre los años 2006 y 2016 la cifra de víctimas alcanzó las 871 mujeres asesinadas. En el año 2017 la cifra ha ascendido hasta los 27 homicidios según las estadísticas oficiales del Ministerio de Sanidad. Sin embargo el pasado 18 de mayo fue asesinada en Albacete otra mujer tras denunciar al maltratador de su sobrina. El Ministerio no lo ha contabilizado debido a la ley de violencia de género de 2004, que sólo lo considera como tal cuando hay o ha habido una relación de pareja. La cantidad asciende a 28. Algunas asociaciones elevan el número de víctimas a 34.

“Había empezado a pensar sólo en mí, a no hacer amigos, a no tener recuerdos que me hiciesen débil, a olvidarme de todo el mundo... Nunca había sido una buena alumna. Nadie dijo que olvidarse de todo fuera sencillo”, Alba

Alba (Blanca Suárez), impostora que se hace llamar Lidia Aguilar, había aprendido a guiarse por sus propios intereses y a manipular a las personas en función de ellos. Pero lo que no sabía era que al convertirse en telefonista iba a enfrentarse a su pasado al reencontrarse con su primer amor, Francisco (Yon González). Pero que, a la vez, iba a hallar la posibilidad de construir un nuevo comienzo con el cuñado del primero, Carlos (Martiño Rivas).  La razón de su doble personalidad son los chantajes sucesivos del comisario. ¿Su otra opción? La pena de muerte.

Según el Informe Global de penas de muerte de Amnistía Internacional en 2016 se condenó a 1.032 personas. El 87% de las ejecuciones tuvieron lugar en Irán, Arabia Saudí, Irak y Pakistán. Excluyendo a China, el mayor ejecutor del mundo, cuyas cifras son secreto de Estado. A pesar de no estar entre los cinco primeros, Estados Unidos persiste en mantener la muerte como castigo. El pasado 24 de abril Arkansas ejecutó al preso Jack Jones. El jurado no había sido informado de su grave discapacidad mental.

La segunda temporada del melodrama romántico está en marcha. Así que mientras tanto y como dice Marga (Nadia de Santiago):

“Cabeza alta, orgullo y amor propio”

Alba Ariz Rodríguez


The Cable Girls: 1928-2017

The unnecessary and inappropriate of making an introducing of ‘The Cable Girls’ is indisputable. The fight for female independence, women´s suffrage and its repression, the plurality of options in love, the mistreatments and male authority facing the objectification of them resounds with some strength in the first Spanish series of Netflix. But which are the differences with the XXI century?

“I´m not one of your soldiers”, Carlota

            Suffer the already questioned Freudian phallic anxiety wasn´t an option to Carlota (Ana Fernández), a lady of a well-positioned family with real aspirations to self-sufficiency. Neither a manipulative and antiquated father, like Acrisio king of Argos, nor the social insistence to matrimony impedes the discovery of her sexuality and the persecution of her suffragist ideas. The Christian doctrine conforms the aura of the Spanish society in 1928, where lesbian relations are condemned. But for Carlota and above all for Sara, a man inside a woman body who cooperates giving conferences for woman freedom, the social impositions are just noise.

Nowadays the repression of the LGTB community still exists. In Saudi Arabia, Syria, Iraq, Iran, Afghanistan or Sudan the inevitable consequence is death penalty. All of the countries lacking of social rights, except Russia. In the global power being homosexual is not free of a fine. The former Union of Soviet has passed laws against homosexual publicity. In the end lesbian relationships are legally persecuted in 45 countries.

The problem with no name, which was analyzed by Betty Friedman with the intention of representing the female empty space because of the lack of work implication and the establishment of an existence limited to their houses and family. It starts to invade Angelines (Maggie Civantos) life. With the work promotion of her husband, she doesn´t have to work. She´s out of place so she decides to leave her employment, as for a feminine woman the primordial is her family. When she discovers the infidelities of Mario (Sergio Mur) and despite the beating, the two attempts of abandonment and the loss of her daughter as a consequence of one of them, she stays with her spouse. The Article 54 of the Promulgation of the Spanish Civil Code of 1889 says that the father, and in his absence the mother, have power over their legitimate children who are not emancipated. In this case prevails the authority of Mario.

The gender violence hasn´t been eradicated. Between 2006 and 2016 the number of victims had ascended the 871 murdered women. In the year 2017 the amount increased until the 27 homicides according to the official statistics of the Spanish Healthy Ministry. However, the last 18th of May another woman was killed in Albacete after reporting the abuser of her niece. The Ministry hadn´t taken it into account due to the law of gender violence of 2004, which only considers it mistreatment when there is or has been a relationship. The total sum is 28 murders. Some associations raise the number to 34.

I had learned to take care of myself, to avoid making friends, to not have memories that would make me vulnerable, to forget everyone else… I had never been a good student. Nobody said that forgetting everything would be easy”, Alba

Alba (Blanca Suárez), an impostor who is known as Lidia Aguilar, has learned to be guided by her own interests and to manipulate people. But what she ignored was that when she became a telephone operator she was going to face her first love Francisco (Yon González). But, at the same time, she was going to find the possibility of building a new beginning with the brother in law of the first, Carlos (Martiño Rivas). The reason of her double personality is the successive extortions of the commissary. Is there another option?, It´s the death penalty.

According to the Global Report of death penalty of Amnesty International in 2016, 1032 people were sentenced. The 87% of the executions took place in Iran, Saudi Arabia, Iraq and Pakistan. Excluding China, which is the major executor of the world and whose numbers of citizens executed are state secret. In spite of not being in the first five positions, the United States persist in maintaining the death as punishment. The last 24th of April Arkansas executed the prisoner Jack Jones. The jury wasn´t informed of his severe mental disability.

The shooting of the second season of the romantic melodrama is in process. So, in the meantime, as Marga (Nadia de Santiago) says:

“Head held high, pride and self-love”

Alba Ariz Rodríguez
Translation review: Gianni Nanula