May 21, 2015

AMY, THE GIRL BEHIND THE NAME


El 23 de julio de 2011 ocurrió un hecho que conmocionó al mundo entero: la muerte de una de las voces más personales del jazz: la de Amy Winehouse. La inglesa, que nunca pensó convertirse en cantante (pese a que la música formaba una parte muy importante en su vida) vuelve para recordarnos que sigue muy viva en nuestros recuerdos gracias al documental Amy, the girl behind the name, dirigido por Asif Kapadia, que se ha estrenado en el reciente Festival de Cannes.
Kapadia reconoce haber tenido serias dificultades a la hora de organizar la narración. Al parecer, no existe una historia unificada sobre Amy Winehouse: su vida familiar fue turbulenta y contradictoria; la mayoría de sus familiares no querían hablar sobre ella, en parte debido a que la culpabilidad por su muerte seguía acosando a cada uno de ellos.
Las dos amigas de la infancia de Amy y su primer manager vertebran el documental con historias sobre la Amy más joven y desconocida para el público. Aquella Amy que no conocía aún el oscuro mundo de las drogas,  ingenua, con ganas de cantar y descubrir el mundo. Kapadia y su equipo han reunido un total de 100 entrevistas, con las que pretenden esclarecer el mundo y la personalidad de Winehouse.
Sin embargo, el equipo de la película no ha podido evitar la polémica que ha suscitado la cinta entre los familiares: algunos de ellos se han quejado de cómo han sido reflejados en el documental y se han mostrado inseguros sobre el retrato que se va a hacer de Amy. Ante todo, Kapadia ha querido crear un documental que fuese sincero y honesto con la cantante.
La artista es reconocida como una de las compositoras más brillantes y singulares de su época. Su segundo disco, Back to black, ganó cinco Grammys y sorprendió tanto a crítica como al público. Sin embargo, Winehouse quizá no dio a esas canciones la calidad que se merecían: durante sus últimos conciertos, la cantante se mostró con una imagen bastante desmejorada, demacrada por el alcohol y las drogas, completamente ida. Se dice que su adicción comenzó tras la muerte de su abuela paterna, la que era su figura de referencia.

Amy Winehouse se fue muy pronto y se incorporó al aclamado club de los 27, pero en el tiempo que estuvo aquí nos regaló composiciones tan exquisitas como Back to black, Rehab, You know I'm no good o Love is a losing game.

Diego Martín

AMY, THE GIRL BEHIND THE NAME

On July 23rd 2011 happened an event that shocked the entire world: the death of one of the most personal jazz voices: Amy Winehouse's . The English singer, who thought she would never become a Singer -although the music was a very important part in her life- returns to remind us she is very much alive in our memories thanks to the documentary “Amy, the Girl Behind the Name”, directed by Asif Kapadia, which was premiered at the recent Cannes Film Festival.

Kapadia admits he had serious difficulties to organize the narrative. Apparently, there is no unified story about Amy Winehouse: her family life was turbulent and contradictory, most of her relatives did not want to talk about her, partly because the guilt for her death continued to haunt each of them.

The stories of her two childhood friends and her first manager are the essential structure of the documentary with anecdotes about the young Amy, still unknown to the public. The one who did not know yet the dark world of drugs, naive, who wanted to sing and discover the world. Kapadia and his team have assembled a total of 100 interviews, with which they seek to clarify the world and personality of Winehouse.

However, the film crew could not avoid the controversy the film has arisen among the family: some of them have complained about how they were reflected in the documentary and have shown uncertainty towards the portrait that will be made about Amy. Kapadia primarily wanted to create a documentary that was sincere and honest about the singer.

The artist is recognized as one of the most brilliant and unique composers of her time. Her second album, “Back to Black”, won five Grammys and surprised both critics and audience. However, Winehouse may not gave those songs their deserved quality: during her last concert, the singer had a pretty deteriorated image, emaciated by alcohol and drugs, completely gone. It is said that her addiction began short after her paternal grandmother's death, who was her reference figure.

Amy Winehouse passed away very quickly and joined the acclaimed 27 Club, but the time she was here she gave us exquisite compositions such as “Back to Black”, “Rehab”, “You know I'm not good” or “Love is a losing game”.

Diego Martin

Review: Pilar Colomo

 

May 12, 2015

Ecos Festival de Málaga 2015


El Festival de cine de Málaga ha alcanzado su mayoría de edad haciendo de la 18ª la mejor edición de su historia. Esta celebración anual de la cinematografía española reúne a los distintos sectores de la industria propiciando, además del festival en sí, debates y foros para hacer pasar la ITV a nuestro cine y servir de escaparate a las diferentes producciones nacionales. Este año el eco que ha dejado el festival suena mucho más fuerte que en ediciones anteriores, con un 10% más de público y un 12% más de recaudación, sumado al notable impacto turístico y hotelero en la ciudad de Málaga que ha recibido más de 1.300.000 euros de inversión directa.

Esta edición comenzaba marcada por la ausencia de grandes nombres en la Sección Oficial, encontrándolos en otras categorías como el Premio Retrospectiva para Isabel Coixet, el Premio Málaga-Sur para Antonio de la Torre o el Premio Eloy de la Iglesia para Paco León. A cambio de dichas grandes figuras Málaga redescubría su sentido apostando por las óperas primas de nuevos creadores como (entre otras) Requisitos para ser una persona normal, de Leticia Dolera, Hablar, de Joaquín Oristrell (la inauguradora del certamen), Los exiliados románticos de Jonás Trueba o A cambio de nada de Daniel Guzmán, la gran triunfadora del festival. De esta manera el certamen se echa a las espaldas, tras varias ediciones, la responsabilidad de “descubrir” el nuevo talento del cine español aupando a directores noveles y consiguiéndoles una mayor repercusión a sus películas, demostrando que es mucho #másqueunfestival.

Seis películas de la pasada edición del Festival de Málaga recibieron este año nominaciones a los Goya, lo cual evidencia la faceta de trampolín de proyectos que adquiere cada día este certamen. 10.000 Km de Carlos Marqués-Marcet o Todos están muertos de Beatriz Sanchís son algunos de los “novatos” a quienes triunfar en Málaga les valió una nominación de la Academia. Esta edición, como aseguraba Juan Antonio Vigar, director del festival, ha contado con la Sección Oficial más equilibrada de la década, al haber triunfado muy distintos creadores, actores y películas, lo cual augura un futuro prometedor para nuestro cine demostrando la riqueza de la diversa cantera novel.

Como lectura reseñable huelga decir que iniciativas como esta demuestran que a pesar de las múltiples trabas, la cultura es rentable. Pese al asfixiante IVA cultural del 21% el año pasado fue el más taquillero de la historia del cine español, y para esta edición del Festival de Cine de Málaga se han presentado 1.714 películas, contando entre ellas con 130 largometrajes españoles. ¿Hay crisis en el cine nacional? Si leemos entre líneas, y no tan entre líneas, resulta evidente que la crisis se revela únicamente en la falta de apoyo institucional. Las películas a concurso contaban con diferentes tipos de financiación, desde la autoproducción de Trueba, hasta el apoyo de cadenas de televisión como vemos en Sexo Fácil, películas tristes de Alejo Flah, pasando por el crowdfunding como método salvavidas para producir un largometraje, utilizado en Techo y comida de Juan Miguel del Castillo o en Cuento de Verano de Carlos Dorrego, entre otras.
Para combatir este principal achaque que sufre nuestro cine, se ha firmado en Málaga durante el festival un importante convenio de colaboración para financiar el sector cinematográfico, entre Audiovisual SGR y Natixis Coficiné, que “pondrá a disposición del sector las herramientas financieras necesarias para promover su producción”. El objetivo es paliar las dificultades económicas que impiden que los creadores españoles compitan con los filmes extranjeros. El Festival de Cine de Málaga no acoge tan solo producciones a punto de estrenarse o que buscan promoción, también es escaparate de proyectos en desarrollo. Largometrajes, documentales, webdocs o incluso series que aún se encuentran buscando financiación o colaboración han utilizado el certamen como plataforma para darse a conocer. Encontramos así nuevos proyectos como el largometraje Hazlo por mí de Ignacio Pérez, o los documentales La primavera Rosa de Rafael Linares o Brain Doc de Manuel Jiménez.
Málaga deja un rastro difícil de borrar, un eco que se repite a lo largo del año y que no se limita a galardonar y celebrar las producciones españolas sino que propicia acuerdos, impulsa proyectos y desarrolla actividades que beben de y dan de beber al festival. Todo ello con el objetivo último de ofrecer el segundo aire del boxeador a las medianas producciones nacionales, que se ahogan en la parafernalia de festivales mayores pero que cuando se les da la oportunidad demuestran su raza y su saber hacer, esperando que este año, al igual que ha ocurrido en ediciones anteriores, alguna de estas producciones “nacidas en Málaga” pueda acabar con un Goya en su mesilla de noche, o al menos con un camino más llano hacia su próxima película.

Adriana Cardoso Navarro

Echoes of the Málaga Film Festival 2015

The Málaga Film Festival has reached the adulthood making of this 18th edition the best of its history. This annual Spanish cinematography celebration meets every year different sectors of the industry fostering talks and forums to evaluate our cinema and serve as a showcase for the Spanish films. This year the festival’s echoe is stronger than before, with a 10% more of spectators and a 12% more of incomes, added to the big tourist impact on Málaga, which has received more than 1,300,000 euro on direct investment.

This edition started marked by the absence of big names in the Official Section, finding it in other sections as the Retrospective Award for Isabel Coixet, the Málaga-sur Award for Antonio de la Torre or the Eloy de la Iglesia Award for Paco León. In return, Málaga discovered its own sense, betting for the new creators’ debuts as (among others) “Requisitos para Ser una Persona Normal”, by Leticia Dolera, “Hablar”, by Joaquín Oristrell (the inaugurator of the event), “Los Exiliados Románticos” by Jonás Trueba or “A Cambio de Nada” by Daniel Guzmán, which was the great winner at this 18th edition. On this way the contest bears the responsibility for discover the new Spanish cinema talent, bringing novel directors to success and getting them a big media impact, demonstrating that it is much #morethanafestival.

Six films of the last Málaga Festival edition received this year the Goya nomination, highlighting the aspect of springboard for new projects that has acquired this contest. “10,000 Km” by Carlos Marqués-Marcet or “They Are All Dead” by Beatriz Sanchís are two of this novels directors whom winning in Málaga served them to be nominated by the Academy. This year has been the most balanced of the decade, as says the festival director Juan Antonio Vigar. Different directors, actors and films have triumphed, and that’s good news for our cinema, that ensures a promising future for this batch of directors.

 It is important to notice that this kind of events demonstrate that despite the obstacles, culture is profitable. In spite of the 21% cultural VAT, last year was the most highest-grossing of all times in Spain, and for this edition of the Málaga Film Festival 1,714 films were presented, including 130 feature Spanish films. Is there a Spanish cinema crisis? If we read between the lines we found just an institution support crisis. The films of the Official Section had different kinds of sponsorship, from Trueba´s self production, to the support of TV channels as in the last film by Alejo Flah, passing by the crowdfunding employed in “Techo y Comida” by Juan Miguel del Castillo or in “Cuento de Verano” by Carlos Dorrego, among others.

To combat the main ailment of our cinema, an agreement has been signed in Málaga, between Audiovisual SGR and Natixis Coficiné, to finance the cinematograph sector, that will make available the tools needed to promote the productions. The objective is to palliate the economic hardships that restrain Spanish movies to compete against foreign films. The Málaga Film Festival doesn’t receive just films that are about to be released, but it is also a showcase for developing projects. Feature films, documentals, webdocs, even series that are looking for financing or collaboration, have used the event to make themselves known. That is show we find new projects as the film “Hazlo por Mí” by Ignacio Pérez, or the documentals “La Primavera Rosa” by Rafael Linares or “Brain Doc” by Manuel Jiménez.

Málaga leaves a trace that will be hard to efface, echoes that repeat along the year, which is not limited to reward and celebrate the national productions but it propitiates agreements, boosts projects and develops activities related to the Spanish cinema. The aim is to offer breath to the median productions, that drown in big festivals but when they receive the opportunity they prove their know-how. Let us hope that as happened last year, some of this films “born in Málaga” will be able to end with a Goya Award in their shelves, or at least, with an easier way to their next movie.

Adriana Cardoso Navarro

Review: Pilar Colomo

 

May 8, 2015

Querido Orson Welles


Se cumplen cien años del nacimiento de la estrella de cine más rutilante de la historia: el insaciable e indómito Orson Welles. Fue actor, director, guionista, y productor de cine; comercial e independiente, artista huidizo y fenómeno de masas. Hoy en día sus películas (en especial Ciudadano Kane) se conservan frescas y actuales y cada visionado aporta nuevos matices y redescubre el cine tal y como lo entendemos.
Welles destacó por ser siempre impredecible, lo cual era sinónimo de peligroso para la mayoría de las productoras hollywoodienses; y también por ser uno de los primeros directores clásicos en tomar control absoluto de sus películas y decidir sobre el montaje final de estas.
Entre sus mayores logros artísticos debemos destacar, entre muchas películas, la adaptación de La guerra de los mundos de H.G Wells, acerca de la creencia de que los marcianos estaban invadiendo Estados Unidos; El cuarto mandamiento, sobre la decadencia de una familia aristocrática del Medio Oeste; La dama de Shanghai, en la que el propio Welles tuvo que desafiar a una “femme fatale” como Rita Hayworth; o Sed de mal,  grandiosa por ese inicio rodado en un plano secuencia. A finales de este año se estrenará Al otro lado del viento, un retrato póstumo e incompleto que hizo Welles sobre otro gran director americano: John Huston.
Como conmemoración a toda una vida de dedicación y esplendor cinematográfico, algunas de las personalidades de nuestro cine actual han querido dar su particular valoración del artista. Estos son algunos de los comentarios recogidos:
Enrique Urbizu: Probablemente yo no estaría aquí de no ser por Orson Welles, de no ser por Sed de mal. (...) Fue el primero al que reconocí. Fue el primero al que imité. Cuando descubrí Sed de mal, creo que ese fue el momento en que decidí convertirme, para siempre, en director de cine.
Jaime Rosales: El cine de Orson Welles es muy importante, no me cabe duda. Ocurre, no obstante, que hoy en día lo importante ya no importa y lo banal ocupa el centro de la atención. ¿Los jóvenes cineastas ven el cine de Welles? (...) No estoy seguro de que las proezas visuales del digital actual apoyen la dramaturgia como lo hacía Welles (...) podría resumirse su cine en una sola idea: un innovador que además tenía algo que decir.
León Siminiani: En muy pocos cineastas clásicos encuentro una relación más marcada entre vida y obra que en Orson Welles. (...) Para mí Orson Welles es sobre todo un mago del montaje. Alguien que mediante la combinación de imágenes y sonidos consiguió esa “transmutación maravillosa e increíble” que la RAE define como “alquimia”.

Javier Rebollo: Cosas que me ha enseñado:  Que no debemos pertenecer a las cosas sino que ellas son nuestras y que no importa perderlas ni que arda tu chalet; que una película es un todo y no secuencias geniales ensambladas; que los vagos como nosotros cuando se ponen a trabajar son incansables. (...) Que el cine es el mejor juguete de nuestra infancia adulta.


Diego Martín.

 

Dear Orson Welles

It's the 100th anniversary of the most brilliant star on the history of cinema: the insatiable and untamed Orson Welles. He was an actor, director, screenwriter, and film producer; commercial and independent, elusive artist and mass phenomenon. Today his films (especially “Citizen Kane”) remain fresh and current and each viewing brings new nuances and rediscovers the cinema as we understand it.


Welles stood out for always being unpredictable, which was synonymous with danger for most Hollywood´s producers; and also for being one of the early classic directors in taking full control of his films and deciding on the final cut.

Among his greatest artistic achievements we must emphasize, among many films, the adaptation of “The War of the Worlds”, by H.G Wells, on the belief that Martians were invading United States; “
The Fourth Commandment”, about the decline of an aristocratic family in the Midwest; “The Lady from Shanghai”, in which Welles himself had to challenge a femme fatale as Rita Hayworth; or “Touch of Evil”, great for that first scene done as a sequence shot. Later this year it will be premiered “The Other Side of the Wind”, an incomplete portrait Welles made about another great American director: John Huston.

To commemorate a lifetime of dedication and cinematic splendour, some of the personalities of our current cinema wanted to give their particular appreciation of the artist. These are some of the comments received:

Enrique Urbizu: I probably would not be here if it wasn't for Orson Welles, for “Touch of Evil”. (...) He was the first one I recognized. He was the first one I imitated. When I discovered “Touch of Evil”, I think that was the moment I decided to become, forever, a filmmaker.

Jaime Rosales: The cinema of Orson Welles is very important, I have no doubt. It happens, however, that today important means nothing and the banal occupies the center of attention. Do young filmmakers watch Welles's cinema? (...) I'm not sure the visual prowess of the current digital cinema support dramaturgy as Welles did (...) his cinema could be summed up on a single idea: an innovator who also had something to say.

Leon Siminiani: Very few classic filmmakers encounter a stronger relationship between life and work than Orson Welles. (...) For me Orson Welles is primarily a magician of the editing. Someone who by combining images and sounds gets that "wonderful and incredible transmutation" that the RAE (Real Academia Española) defines as "alchemy".

Javier Rebollo: Things he taught me: that we should not belong to things but they are ours and it doesn't matter if we lose them or if your house gets burnt; that a movie is a whole and not great sequences assembled; that bums like us, when they get to work they are tireless. (...) that film is the best toy of our adult childhood.


Diego Martin.

Review: Pilar Colomo.

May 6, 2015

House of cards, de cómo Kevin Spacey rompió la cuarta pared


House of Cards cuenta la historia del congresista estadounidense Frank Underwood (Kevin Spacey) y sus ambiciosos intentos de conseguir a toda costa el poder en Washington. A la par que desmenuza los atolladeros del sistema político americano, la serie es capaz de mantener la tensión de las distintas sub tramas, tintadas siempre de corrupción, mentiras, pulsos de poder, manipulación y todas aquellas perversidades que puedan realizarse en los pasillos de la Casa Blanca. Basada en la novela de Michael Dobbs e inspirada por la serie británica de los noventa con el mismo nombre que fue considerada la mejor serie política de Reino Unido de la historia, House of Cards ha arrancado ya su tercera temporada con Netflix, tras dos exitosos primeros asaltos.
Uno de los ingredientes más atractivos de la serie es el contar con un protagonista villano, que sin dilemas morales vela siempre por sus propios beneficios, sin muestra de dudas o remordimientos. House of Cards resulta tan absorbente que te impide ponerte del “lado de los buenos”, te mantiene siempre en la línea, a punto de cruzar, pero consintiendo y respetando cada malignidad de Frank Underwood, alias “el titiritero”. Otro de los puntos fuertes de esta creación es el escenario que han creado, un retrato verídico de un Washington D.C. que es poco más que un nido de víboras, donde todo vale, donde la lucha de intereses demuestra que en ocasiones “el dinero no es tan importante como el poder”. Si mezclamos todo esto con una implacable y siniestra atmósfera, con elegantes elecciones estéticas tanto en guión como en puesta en escena y con un acertado pulso narrativo, encontramos tres temporadas que aunque irregulares, han conseguido erigir una de las mejores series políticas de los últimos tiempos.
Como elemento añadido tropezamos con el retrato del constante tira y afloja entre la política y la prensa, entre el primer y el cuarto poder. Conocedor de su importancia, Underwood ejerce de garganta profunda a lo largo de la serie, filtrando informaciones que  ayudan a desmoronar a sus contendientes políticos. La serie cuenta con un reparto de renombre como Kevin Spacey, Robin Wright o Kate Mara y ha recibido múltiples reconocimientos y nominaciones como la de mejor serie en los Emmy o en los Globos de Oro, y los diferentes premios de Spacey como mejor actor (Globo de Oro, Premio del Sindicato de Guionistas). Para quien no haya visto nunca la serie, falta por destacar el plato fuerte de la misma: los momentos en los que Underwood rompe la cuarta pared, y hablando directamente a cámara nos hace partícipes de sus viles intenciones. Demuestra en esos instantes, y en ocasiones incluso sin hablar, la naturaleza del personaje al que interpreta. Haciendo gala de sus grandes dotes actorales Spacey saborea y se deleita en esos soplos, en los que con pequeñas pinceladas de humor y cinismo a partes iguales, conecta con el espectador y nos mantiene “en su equipo”, permitiendo que empaticemos con él aunque sea un auténtico protagonista-villano.
A pesar de ser pretenciosa, de reposar en el protagonista la mayor parte del peso de la serie, y de faltarle calado o emoción, es una serie muy segura de sí misma aun sabiéndose remake. Aunque la ya descrita falta de todo conflicto moral resulta en ocasiones irreal, lo cierto es que la serie es capaz de simbolizar a la Casa Blanca como un fidedigno castillo de naipes (house of cards), que se tambalea según sople el viento de los intereses. A falta de más alusiones a conflictos reales, en la trama aparecen bien representados tanto los juegos de poder, como la influencia de las multinacionales en la toma de decisiones, ambas temáticas de agradecer en un intento de retrato verídico de la política actual. En definitiva es un must-see por ser imagen de nuestro tiempo, por tratarse de la última creación del gran David Fincher y por qué no, porque merece la pena ver a Spacey rompiendo la cuarta, la quinta y la sexta pared si es necesario.

Adriana Cardoso Navarro
 

House of cards, about how Kevin Spacey broke the fourth wall

“House of Cards” tells the story about Frank Underwood (Kevin Spacey), an US congressman who tries, at all costs, to gain the power in Washington. This TV series is able to show the intricacies of the American political system, and also is able to keep the dramatic tension of the subplots about the corruption in the White House, lies and manipulation. “House of Cards” is based on the Michael Dobbs’s book, and inspired by the British TV Drama which was considered the best British political TV series of history, and it has already launched its third season with Netflix.
One of the most attractive constituents of this series is to have a main character who is a bad guy, who hasn’t moral dilemmas and who only watches over his interests, without doubts or regrets. “House of Cards” is too absorbent and it prevents you to siding with the good guys, tolerating Underwood’s malice. This series has created a real portrait of Washington D.C., where "anything goes" and where the battle of interests demonstrates that “sometimes, money isn’t as important as power”. Mixing all this with a sinister and cold atmosphere, with elegant aesthetic choices and a smart narration, we will get the three seasons, which despite been irregular, have achieved to become one of the best political series of the last years.

There is also the give-and-take between policy and press, between the first and the fourth power. Underwood knows how important the media are, and he acts as Deep Throat filtering information to knock his political enemies. The series counts with a great cast as Kevin Spacey, Robin Wright or Kate Mara and it has been awarded and nominated, specially Spacey with the Golden Globe for the Best Performance by an Actor in a Television Series – Drama. For all the viewers who haven’t seen the series yet, we should highlight the moments when Underwood breaks the fourth wall, and talking to the camera, make us participants of his bad intentions. On this flashes, even without talking, he discloses the character´s nature, demonstrating his actor’s abilities, adding humor and cynicism and connecting with the public, keeping us on “his team” and allowing us to empathise even though he is a real villain.

Despite being pretentious, leaving on the main character the importance of the series, and having not a lot of emotion, this is a very confident series even though it is a remake. The absence of moral dilemmas can be sometimes unreal, but the series achieves to perform the White House as a real “house of cards” which moves according the interest’s wind. The plot offers a real representation about the power games, and the growing influence of multinationals on the decision-making. Ultimately, this is a must-see for being an image of our times, for being the David Fincher’s last creation and, why not, for seeing Spacey breaking the fourth, the fifth, or the sixth wall, if necessary.

Adriana Cardoso Navarro

Review: Pilar Colomo