TourisFilm

Visita la página de las Jornadas de Turismo y Audiovisual.

Visita nuestra web

Facilitadores para la industria cultural en general, y audiovisual en particular.

El Novelísimo

Abierto el plazo de inscripción hasta el 30 de mayo

Apr 14, 2014

Noé

Nos hallamos al fin, para alegría de tantos que esperan con frenéticas ansias la llegada de ese breve pero intenso descanso que ofrecen estos santos días en el más puro sentido religioso para algunos, y en otro sentido mucho más laico, para otros, disfrutables y estimulantes, a partes iguales, donde resulta casi obligado, independientemente de que la nula o mucha fe con respecto a lo estrictamente clerical de las fechas, el ser partícipe de parafernalias procesionales, vía crucis, y como no, el dejarse cautivar como cada año, por alguna superproducción que repase convenientemente  textos bíblicos, pasajes del antiguo testamento o a valerosos gladiadores desafiando a algún emperador romano.
Para saciar ese apetito fílmico, encontramos curiosamente  estos días en cartelera, una cinta que llega sin duda, con el firme propósito de atraernos casi inconscientemente a ese estado casi místico que nos provocan este tipo de producciones en tan insignes fechas. El último trabajo de Darren Aronofsky, “Noé”, encaja perfectamente, o dicho de otra manera, se le ha dado la forma adecuada para que puritanos y también díscolos con todo lo referente a temas relacionados con los tan delicados asuntos que la fe suscita, acudan raudos al visionado de dicho film.
Una adaptación del texto bíblico donde Noé (Russell Crowe) se convierte por imperativo del Creador en su herramienta particular para erradicar corruptelas y demás estropicios humanos de la faz de la Tierra, acatando éste de manera inmediata, aunque por ello tenga que sacrificar a su propia sangre, el mandato divino.

Los que acudan estos días a dejarse embaucar por él, por otra parte espectacular trabajo de Aronofsky, para con ello rememorar viejas grandes producciones que contribuyeron a establecer ese vínculo ya casi necesario  entre las fechas en las que nos encontramos y    films que soporten esa carga religiosa, (podríamos citar a “Ben Hur”,Los diez mandamientos”, “La historia más grande jamás contada”, etc), no quedarán del todo defraudados, pero tampoco saldrán descontentos todos aquellos seguidores del celuloide en los que modernos milagros del siglo XXI, convertirán ángeles caídos en  gigantescos monstruos rocosos que se enzarzarán en encarnizadas batallas, además de emplearse como duros obreros a las órdenes de Noé.
Pocos artificios podemos esperar de lo que en sí es la historia que se plasma en la Biblia, salvo subjetivas variaciones con las que el propio Aronofsky y el guionista  Ari Handel juegan para llevarse de calle a un público resarcido ya de tramas con poca enjundia y finales demasiado ortodoxos. Claro está también, que tanto el soberbio, por otra parte, Russell Crowe, como los demás componentes del elenco, Emma Watson, Jennifer Connelly, el casi impuesto antagonista Ray Winstone, y el místico Matusalem, Anthony Hopkins, dieran la impresión de quedarse con ganas de más, a la hora de desarrollar unos personajes a medio hacer en un metraje demasiado extenso. 

Carlos Pérez.
 

Noah


It is Easter at last, to the delight of those who have been waiting for the arrival of this brief but intense break to enjoy it in a religious sense or in a more secular sense. It is, anyway, a period as enjoyable as stimulating for everyone, where it is almost compulsory, regardless everyone’s faith, to be part of processional paraphernalia, Stations of the Cross, and let ourselves captivate by any overproduction that conveniently review biblical texts, passages of the Old Testament or brave gladiators defying a Roman Emperor, as every year in this period.
 
In order to satisfy this film appetite, we find curiously these days on the Billboard, a film whose firm intention is, no doubt, to take the audience to that almost mystical state that provokes this type of production. Darren Aronofsky’last work, "Noah", fits perfectly, or said in another words, it’s been shaped properly so that Puritans and the rest of the audience go to see this film.
An adaptation of the biblical text where Noah (Russell Crowe) becomes for the imperative of the creator in his particular tool to eradicate corruption and other human damage from the face of the Earth, obeying immediately, although he has to sacrifice his own blood for that purpose.
Those who attend these days to the movies, to recall old large productions that helped establish that link between this days and religious films, (like "Ben Hur", "The ten commandments", "The greatest story ever told", etc.) will not be disappointed at all, but neither will be unhappy all those followers of the celluloid, where modern miracles of the 21st century make fallen angels turn into gigantic rock monsters who get involved in fierce battles, as well as they work under Noah’s orders.
We can’t expect many tricks from the history which is reflected on the Bible, except for subjective variations used by Aronofsky and the screenwriter Ari Handel to please every kind of audience. It is clear also that the superb, on the other hand, Russell Crowe, and other components of the cast, Emma Watson, Jennifer Connelly, Ray Winstone and the Mystic Matusalem, Anthony Hopkins, gave the impression of dissatisfaction when developing theis characters in this too extensive footage.
Carlos Pérez
Translation review: Elvira Salinas

 
 
 
 

Apr 8, 2014

Preparados para el “Freak Show”


Cuando un proyecto cinéfilo, teatral, literario o como es este el caso, televisivo, deja  clavada esa espinita digna de ser extraída por otra de similares o superiores propiedades a las que imperiosamente ansiamos acudir cuando toca a su fin el último de los capítulos programados para la temporada, es conveniente, casi necesario, que los responsables de dicha producción se pongan manos a la obra para fabricar más y mejor de esta provechosa medicina.

Y precisamente, en estas lides se encuentran los creadores de “American Horror Story”, Ryan Murphy y Brad Falchuk, dada la buena acogida que obtuvieron sus tres primeras temporadas de una serie que se mantiene autónoma en cada una de sus entregas pese a guiarse por un mismo hilo conductor que siempre enlaza con ese horror anunciado en los títulos.

La primera entrega que discurre en 2011 donde la familia Harmon se muda a una casa que fuese encantada por sus anteriores inquilinos y que en principio iba a llamarse “Murder House”, terminaría por denominarse con el nombre por el que popularmente ya conocemos a esta serie televisiva, y“American Horror Story”, junto a  la coletilla diferenciadora de cada una de sus entregas, se convertiría en distintivo principal para todos sus seguidores.

La segunda temporada, “Asylum”, discurre en otro escenario perfecto para crear situaciones fantasmagóricas, un antiguo sanatorio para enfermos de tuberculosis, la mansión Briarcliff, donde a principios del siglo XX morirían miles de personas, y que en la década de los sesenta es reconvertido a manicomio donde  peligrosos psicópatas y asesinos harán las delicias de un público ávido de horripilantes escenas.

La tercera y hasta ahora última entrega de la serie, “Coven”, recurre a otra temática clásica en esto de provocar la subida del ritmo cardíaco a través de sustos varios y siniestros personajes. “Coven” cuya traducción es Aquelarre, nos traslada al mundo de la brujería, donde descendientes de las famosas brujas de Salem son las encargadas de llevar al televidente esa pócima de un conjuro elaborado para aumentar más si cabe un índice de audiencia ya de por sí elevado.

El pasado día 24 de marzo, conocíamos la noticia de que sí, de que efectivamente habrá cuarta parte, y que se llamará “Freak Show”, estará ambientada en una peculiar compañía circense de los años cincuenta, donde suponemos que cobrarán total protagonismo sus monstruosas atracciones. Como diría su responsable Ryan Murphy: “No será un circo, no será un carnaval, será un espectáculo de fenómenos”.

A los veteranos de la serie, Jessica Lange, Evan Peters, Kathy Bates, Sarah Paulson, Frances Conroy, etc, se les unirá el actor Michael Chiklis. La nueva entrega que constará de trece capítulos comenzará a rodarse el próximo verano, y se prevé su estreno para octubre de este año.    

Carlos Pérez

                                   Get ready for “The freak show”


When a project – a film, a book, a play, or a TV series like in this case – leave such a good taste, it can only be exceeded by another project with similar or superior properties. That project is the one we are eager to turn to when the last chapter scheduled for the season comes to an end. For this reason, it is convenient, almost necessary, that the responsible for such production work to create more and best of this helpful medicine.

And this is just the situation of the "American Horror Story" creators, Ryan Murphy and Brad Falchuk, given the good reception of the three first seasons of a series that remains autonomous in every chapter despite being guided by a same thread which is always linked to that horror announced by its title.

The first season was released in 2011, where the Harmon family moves into a House that was enchanted by its previous occupants and initially was to be called "Murder House", and it would be eventually called the name by which we already know this television series, and "American Horror History". This title would become its main distinctive for all its followers.

The second season, "Asylum", happened in another perfect scenario to create ghostly situations, a former Sanatorium for patients suffering from tuberculosis, the mansion Briarcliff, where at the beginning of the 20th century would die thousands of people, and  in the 60’s become a mental hospital where dangerous psychopaths and assassins would delight an audience hungry for gruesome scenes.

The third and up to now last season of the series, "Coven", uses another classic theme to rise the heartbeat through sinister characters. "Coven”, takes us back to the world of witchcraft, where descendants of the famous witches of Salem are in charge to take that potion to the viewer that shall increase the audience even more.

On March 24th, we got the news there will be a fourth season and it will be called "Freak Show", set in a peculiar circus company in the 50’s, where we assume that its monstrous attractions will be the protagonists.  As the manager Ryan Murphy would say: "it will not be a circus, it will not be a Carnival, it will be a spectacle of phenomena".  

The actor Michael Chiklis will join the veterans of the series, Jessica Lange, Kathy Bates, Sarah Paulson, Frances Conroy, Evan Peters, etc. New delivery, consisting of thirteen chapters, will begin shooting next summer, and its release is expected for October 2014. 

Carlos Pérez   

Translation review: Elvira Salinas

Apr 4, 2014

HOMENAJE CASTELLANO A LABORDETA


29 de marzo, Sala Shoko, Madrid.
 

Madrid homenajeó el pasado sábado al cantautor y político José Antonio Labordeta, fallecido el 19 de septiembre de 2010, entre los artistas que participaron en la reunión estuvieron: El Nuevo Mester de Juglaría grupo de folklore castellano muy representativo y con sonidos tradicionales, Fetén Fetén proyecto musical de Jorge Arribas y Diego Galaz que surge de la necesidad de estos músicos burgaleses de poner banda sonora a sus influencias y recuerdos de la música popular y el baile, que acaba de sacar su nuevo disco “Bailables”, el cantaor Iñaki Auzmendi una voz profundamente navarra, que en su sentimiento, su puesta en escena y su rabia recuerdan a José Antonio Labordeta, José Antonio Alonso conocido en su faceta de cantautor, también lo es por su labor en pro de la recuperación y difusión de la cultura tradicional de Guadalajara y el pop-folk de Alma genera una música donde se rastrean los aromas del pueblo y las historias rurales de las dos Castillas difuminados entre los aires y la realidad de la gran capital. Además también contó con las actuaciones de los monologuistas Fernando Moraño, Richard Salamanca y Carlos Sanz.

Cientos de personas se dieron cita en la sala madrileña junto a varios miembros de la familia de Labordeta, entre ellos dos de sus tres hijas, Ana y Ángela, amigos y todos aquellos que quisieron recordar al autor del Canto a la libertad, un hombre que "luchó por la libertad, la democracia y los derechos, tan olvidados actualmente", según aseguran desde la organización.

Labordeta fue el primer miembro de la Chunta Aragonesista en entrar en el Congreso de los Diputados y tuvo una extensa actividad como escritor y músico con la publicación de 24 discos y 25 libros.

La asociación Castilla Joven con el apoyo del Partido Castellano (PCAS) y la Chunta Aragonesista (CHA) quisieron, sobre todo tras el éxito de convocatoria en Burgos en Noviembre de 2013, repetir la experiencia esta vez en Madrid homenajeando de nuevo a José Antonio Labordeta tras su muerte, demostrando que su memoria y su legado siguen vivos y de enorme actualidad.

Para ello junto a la familia de José Antonio, compañeros y amigos se reunieron un grupo de artistas entre músicos, cantantes y cómicos que disfrutaron de una inolvidable velada donde los beneficios de la gala irán destinados a fundaciones de la capital encargadas del apoyo a la vida independiente de personas con discapacidad intelectual.

Ana M.Adrián

A CASTILIAN TRIBUTE TO LABORDETA

March 29, Sala Shoko, Madrid.

Madrid paid tribute last Saturday to the singer and politician José Antonio Labordeta, died on September 19th, 2010. Among the artists who participated in the meeting were : El Nuevo Mester de Juglaría, group very representative of Castilian folklore and traditional sounds; Fetén Fetén, a project by Jorge Arribas and Diego Galaz arising from the need to put a soundtrack to their influences and memories of popular music and dance - they just released their new album " Bailables" -;  the singer Iñaki Auzmendi, a voice deeply Navarre, who reminds to José Antonio Labordeta for his sentiment, staging and anger; José Antonio Alonso, known for being a singer and for his work on behalf of the retrieval and dissemination of traditional culture of Guadalajara and pop -folk music of Alma, he generates a kind of music in which you can feel the aromas and the rural stories of Castile small towns blurred between the air and the reality of the great capital. Additionally, there were also comedian performances: Fernando Morano , Richard Salamanca and Carlos Sanz.

Hundreds of people gathered in Madrid's room with some members of Labordeta’s family, including two of his three daughters, Ana and Angela, as well as friends and all those who wanted to remind the author of the Song of Freedom, a man who "fought for freedom, democracy and rights, which are being currently left behind," according to the organization.

Labordeta was the first member of the Chunta Aragonesa to enter the House of Representatives and had an extensive activity as a writer and musician releasing 24 albums and 25 books.

After its success in Burgos in November 2013, The Young Castilian association, supported by the Castilian Party (PCAS) and Aragonese Party (CHA), wanted to repeat the experience this time in Madrid, showing that his memory and legacy are still alive.

For this purpose, his family and friends as well as musicians, singers and comedians got together to enjoy an unforgettable evening. The benefits of the gala will be set aside for foundations supporting the independent life of people with intellectual disabilities.

Ana M. Adrián

Translation review: Elvira Salinas

Apr 3, 2014

Smetto quando voglio


Mientras todo el mundo cinéfilo mira con atención y, en algunos casos, con satisfacción al cine italiano gracias a la película “La Grande Bellezza”, con particular énfasis a todos los premios que se ha llevado en los últimos meses, yo prefiero hablaros de una comedia que lleva poco tiempo en la gran pantalla y que está generando muchos más favores y agradecimientos de público que el aclamado premio Óscar. El título en italiano es “Smetto quando voglio” que en español se podría traducir con “Dejo cuando quiero” y se trata de una comedia de gran calidad, divertimiento e ironía, particularidades que me han sorprendido sobre todo porque no soy una amante de las comedias italianas.
Éste género en este país gira, o por lo menos ha girado casi siempre, alrededor de sentimientos amorosos con clichés clásicos del macho latino, con una mujer súper guapa por la que el protagonista pierde la cabeza y desde allí ocurren sucesos hilarantes, burlescos hasta satíricos a veces. El éxito en estos casos reside casi siempre en los grandes cómicos que actúan y que afortunadamente resultan ser unos verdaderos maestros, como Benigni o Verdone, pero en este caso la situación es diferente: es la historia la verdadera estrella de esta comedia. Si no fuera/fuese por los diálogos y por algunos tópicos de la cultura italiana y mediterránea, había seguramente pensado que podría tratarse de una producción francesa, por los temas muy actuales y complejos que trata, con aquella agudeza e ironía que hemos vistos en otras películas como “Intouchables” o “Bienvenidos al Norte”. Esta vez la historia de amor, porque está claro que la hay, es secundaria, la problemática principal es la crisis económica que está atravesando Italia, para no decir casi toda Europa y muchos otros lugares del mundo. En un país, como España, Grecia o Portugal, donde invertir dinero en la investigación y en la cultura ya no es una prioridad para no decir otra cosa más, un grupo de ex investigadores universitarios sin ninguna oportunidad de seguir con sus estudios y trabajos eligen aprovechar sus increíbles dotes de inteligencia y preparaciones para involucrarse en el mundo del marketing ilegal. De hecho, crearan una empresa criminal de gran éxito aunque no podrán dejar de ser unos simples aficionados en este peligroso mundo y desde allí empezaran una serie de rocambolescos acontecimientos que divierten mientras se reflexiona al mismo tiempo.
El director Sydney Sibilia es a su primer largometraje, una verdadera revelación para el cine italiano, y junto con los otros dos guionistas Valerio Attanasio y Andrew Garello, realizan una obra estilo Breaking Bad que por un lado quiere ser una condena a unas condiciones laborales y sociales generalmente difusas e injustas, por el otro la ponen en escena de forma original y con un final Hollywoodiense bastante atípico a lo que estamos acostumbrados a ver en Italia. Además los actores resultan ser perfectamente identificados en sus personajes, muy bien caracterizados gracias también a unos verdaderos talentos como Edoardo Leo, Valerio Aprea, Paolo Calabresi, etc.

 
Simona CulturalNet
 
 

I LEAVE WHEN I WANT TO

 

While every cinephile looks with attention and, in some cases, satisfaction at Italian cinema thanks to the film "La Grande Bellezza" (The Great Beauty) with particular emphasis on all the awards it has received in recent months; I prefer to speak of a comedy which has been a  little time on the big screen by now and that is generating more favors and public acknowledgments than the acclaimed Oscars Awards. The Italian title is "Smetto quando voglio" that could be translated as "I leave when I want to" and it is a comedy of high quality, amusement and irony, particularities that have surprised me because I'm not a lover of Italian comedies.
In Italy, this gender has always revolved around love feelings with classic clichés about Italian males with a super beautiful woman, who the protagonist is crazy about, and exhilarating events, burlesque sometimes even satirical. The success in these cases lies mostly in the great comical actors and who fortunately turn out to be true masters, as Benigni or Verdone, but in this case the situation is different: the story is the real star of this comedy. If it wasn’t for the dialogues and some clichés about the Italian and Mediterranean culture, I would have probably thought it is a French production, for the very current and complex issues dealing with that wit and irony we've seen in other movies like "Intouchables" or "Bienvenue chez les ch'tis". This time the love story, because it is clear there will be a love story, is secondary; the main issue is the economic crisis affecting Italy, not to say most of Europe and many other parts of the world. In a country such as Spain, Greece and Portugal, where investing money in research and culture is no longer a priority, a group of former university researchers without any opportunity to continue their studies, choose to use their amazing feats of intelligence and get involved in the world of illegal marketing. In fact, they create a criminal organization of great success although they may no longer be amateurs in this dangerous world and from there on a series of fanciful fun events begin which make the audience have fun and think at the same time.
This is the director’s first feature film (Sydney Sibilia), is his first feature film, a true revelation for Italian cinema, and together with the other two writers Valerio Attanasio and Andrew Garello, a work style similar to Breaking Bad: on one hand wants to be a condemnation of a generally diffuse and unfair labor and social conditions; on the other they stage with an original form and a Hollywood-end atypical ending we are not used to see in Italy. Moreover, the actors embody their characters perfectly, very well characterized thanks to some true talents as Edoardo Leo, Valerio Aprea, Paolo Calabresi, etc. 
Simona CulturalNet
Translation review: Elvira Salinas

 

Apr 2, 2014

El gran hotel Budapest

Cuando nos disponemos a  practicar  en la mayoría de las veces esa tan satisfactoria inmersión en las cautivadoras aguas de cualquier proyección cinematográfica, de alguna manera aflora al exterior ese niño que a todos de vez en cuando nos suplanta sustituyendo a un adulto que necesita de urgencia dulcificarse con elementos propiamente infantiles. En este sentido el último trabajo (triple: guión producción y dirección), de Wes Anderson, pareciese extraído de un cuento en el que el meloso catálogo cromático con el que se viste la escenografía de la cinta, pretendiera de alguna forma maquillar los exabruptos de unos adultos enfangados en disputas tan variadas como los colores que luce dicho decorado.

Decorado hecho a medida para unos personajes escrupulosamente ataviados, dignos del pincel más perfeccionista, a los que se les pone en boca un guion brillante, ameno y preparado con sumo cuidado para arrancar sonrisas cómplices de lo absurdo y a la vez trágico, de ciertas conductas adultas. Esta especie de cómic en alta definición que se abre al proyectarse el primero de sus fotogramas, nos lleva directamente a situarnos al lado de esa niña que lee a “El autor”, preludio de  algún intrigante asunto encriptado en sus páginas.  

Conspiraciones, intrigas, persecuciones, tiroteos, asesinatos, fugas carcelarias; todo ello confitado con las más desternillantes y acertadas tonalidades de un humor negro que tan  bien le sienta a Gustave (Ralph Fiennes), que sin desviarse un ápice de su tan perfilada flema británica, conforma junto a su compañero de aventuras Zero (Tony Revolori), un dúo (maestro y aprendiz), de esos que se regodean en ese humor absurdo que tanto y tan buen juego aporta a tantas y tantas comedias.
Con el período de entreguerras de trasfondo, que contrasta con esa apoteosis visual con la que el director y productor nos regala la vista como si buscara hacernos mirar a través del prisma siempre mágico con el que un niño observa temas baladíes para él y que no lo son tanto para un adulto, la historia sube, baja, se desdobla, todo ello bajo el ojo vertiginoso de  un zoom sorpresivo, trávelin de infarto, cambios de formato al 4:3, o aceleraciones en la imagen que nos retrotraen a cintas mudas encasilladas en cómicas situaciones. Para apuntillar tan fetén letanía de fotogramas, es de recibo contar con un elenco que esté a la altura, y este (o incluso la mitad de él), sería la envidia de cualquier cineasta con pretensiones de alto caché.
Sólo por el brillo de tal constelación de estrellas no debiéramos perdernos “El gran hotel Budapest”, aunque son, para nuestro deleite, otros los ases que se guarda en la manga el señor Wes Anderson.  

Carlos Pérez

 

The Grand Budapest Hotel


When we practice that satisfying immersion into the captivating waters of any film, most times, somehow emerges that child we all have inside and that occasionally replaces an adult who needs to soften with actual child elements. In this sense, Wes Anderson’s latest work (triple: script, production and direction), seems to be taken from a tale in which all the colors of the staging pretend somehow to disguise the rants of a few adults and disputes as varied as colors in the set.
The set has been made to measure for those characters dressed in detail, and a brilliant and pleasant script created to make people smile and laugh at absurdity and tragedy and also at certain adult behaviors. This kind of high definition comic that opens its first frame is projected, leads directly to place ourselves beside that girl that reads "The author", prelude to some intriguing subject encrypted on its pages.
Conspiracies, intrigue, chases, shootings, murders, jailbreaks; all with the most hilarious and successful tones of a black humor that fits Gustave so good (Ralph Fiennes), who without getting rid of his British nature, complies a duo with his adventure partner Zero (Tony Revolori) (master and apprentice), that kind of absurd duo that works so good in many comedies.
With the interwar period in the background contrasting with the visual apotheosis, the story goes up and down under a vertiginous surprising zoom, changes in format 4:3, or accelerations in the image that take us back to silent moves and comical situations.
The finishing touch is a great cast (or even half of it), which would be the envy of any filmmaker.
Just because of such constellation of stars we should not miss “The Grand Budapest Hotel”, although, to our delight, Mr Wes Anderson has an ace up his sleeve.
Carlos Pérez
Translation review: Elvira Salinas